
El Hogar de Don Willy: Ícaro Retreat
El ermitaño, el más sabio de la tribu, desveló el secreto de la Silvarya, le dijo que representaba la conexión indisoluble entre todos los seres vivos y la tierra que les da vida, no es algo material, la Flor de la Luna vive en nosotros. Conmovido, Will comprendió que su búsqueda obsesiva por un tesoro había sido en vano. Renunció a su vida de explorador y decidió abrazar la filosofía de la tribu y encontrar el equilibrio.
Con la ayuda Yaxacuna, restauró el avión accidentado y lo convirtió en un refugio ecológico llamado «Ícaro Retreat». Allí, rodeado de la exuberancia selvática, sigue pasando el resto de sus días en paz, siendo conocido cariñosamente por los lugareños como «Don Willy», el explorador que finalmente encontró su hogar.




